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Expone del 3 de marzo al 13 de abril de 2005 en el Casino de Marbella
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Francisca Blázquez, la belleza, apuesta del siglo XXI
Del arte rompedor y brusco, de la creación plástica que
intenta sorprender, que busca distorsionar, enaltecer la dialéctica a la
creación artística propia del siglo XXI, representada por la búsqueda de
la belleza, como es el caso de la obra situada dentro del
Dimensionalismo de Francisca Blázquez.
Su geometría es un canto a la belleza en todas sus
proporciones, dado que no solo pretende conectar con lo bello a través
de la forma, sino también mediante la manera con que ubica su
composición, el modo con que emplea el color y la temática que ha
seleccionado, basada en un culto premeditado, efervescente, pero
contenido a una creación geométrica que va más allá de las formas
conocidas, que utiliza comportamientos estructurales en los que
predomina la idea del movimiento.
Nada es estático, siempre hay dinamismo, porque la
institución de la vida, que se centra en la biología, está en permanente
cambio. Pero también la luz y la energía, la espiritualidad y la
dimensionalidad que nos envuelve y acoge.
No se trata de una aventura vanguardista, de tintes
futuristas, encaminada a potenciar formas extrañas, que fluctúan y
flotan en el espacio, sino que, además, son elegantes y están basadas en
la geometría cósmica, en los postulados propios de la Era de Acuario,
aquellos que se orientan sobre la base del retorno del humanismo y en
potenciar las artes y las ciencias.
La estética de la construcción, deconstrucción y el
rompimiento y segmentación ha quedado atrás. En esta nueva era lo que
verdaderamente importa es la apuesta por el arte sin limitaciones pero
reorientado hacia una concepción en la que se recuperan valores
ancestrales pero con una determinación actual, buscando el diálogo,
sumando energías, positivando posibilidades hasta conseguir desarrollar
la nueva visión plástica. De esta manera el arte contribuye a apoyar la
nueva conciencia de la humanidad y valorar, de forma equitativa, el
poder real de la energía. Las formas de la creadora madrileña apuntan
hacia esta dirección, porque no se basan en estructuras planas,
evolucionan a partir de indagar en el espacio, en la tridimensionalidad,
en las proporciones, en la elegancia que está contenida en las propias
estructuras, que se desliza, buscando conexiones con otros planetas,
intuyendo la presencia de otros mundos evolucionados. En la obra de la
pintora nacida en la capital de España encontramos una ansia específica
en potenciar, a través de haces de luz, de formas que ascienden, de
cilindros que comunican con otras dimensiones, de naves espaciales que
surcan espacios infinitos, distintos y extraños la enigmática belleza
que todo lo vislumbra desde el portal dorado de la panorámica amorosa de
los vértices inverosímiles de universos que son más grandes que la
imaginación humana.
De repente, estamos sobrevolando una gran cantidad de
planetas, pero a la vez, nos damos cuenta que son formas, que es
geometría, que busca ir más allá de los planos habituales. Es el
universo formal de Francisca que está en continua evolución, en
movimiento permanente.
Cada serie del Dimensionalismo es distinta de las
anteriores, pero, en realidad, son complementarias, porque es el mismo
discurso, el de la búsqueda de la nueva geometría, que es belleza en sí
misma, porque la tensión, el rompimiento estructural, la
desestabilización de las estructuras o bien la manera de enfocar el
color afeándolo es propio del siglo XX, un siglo lleno de guerras
mundiales, cambios fundamentales en la ciencia y la tecnología, con un
agravamiento del medio ambiente, de las circunstancias que rigen el
comportamiento de la sociedad del hombre, convulsionada, sin norte,
cuestionándose todo, centrándose en la ciencia, olvidándose del
sentimiento como motor del cambio. La artista multidisciplinar no
renuncia a la tecnología y la creación de formas actuales, pero, tampoco
se olvida de recuperar los principios en los que se basa el mundo que
son los del ying y el yang.
- Joan
Lluís Montané
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De la Asociación Internacional de Críticos
de Arte